Hoy toca post de recuerdos que dibujan sonrisas en mi cara.
Sí, hoy todos en alguna medida, volvemos a ser como niños pequeños, volvemos a ilusionarnos con lo que sus Majestades los Reyes Magos nos dejen bajo el árbol en esta madrugada. Muchos seremos los que iremos con los más peques de la casa a ver la cabalgata, y ver sus caritas de ilusión de asombro de FELICIDAD de verlos a ellos de sentir que la magia existe y que está tan cerca que hasta se puede tocar, un día donde el color verdaderamente no importa.
En mi casa la Navidad nos encanta y la vivimos desde la "Inmaculada hasta San Antón, pascuas son" así que al igual que mis primillos pequeños, todos escribimos nuestra carta y hacemos de pajes deseando dar sorpresas mañana, pero sobretodo deseando ver la cara de los demás al destapar regalos nada más despertarnos.
Pero de lo que de verdad estoy super orgullosa de mi familia es de ver como aún siendo grandes nos encanta volver a ser pequeños, como guardamos todos los regalos para que todo sea sorpresa, como intentamos que la magia llegue a casa aún en estos tiempos donde lo material se hace a veces imposible, pero nada es imposible si se le pone un poco de imaginación y sobretodo de ilusión.
Cuando yo tenía cuatro años, en mi casa las cosas estaban como por desgracia hoy están en muchas casas de nuestro país, mis padres parados y con una hipoteca que apenas nos daba para vivir día a día, pero la magia de la Navidad acompañada de mi paje favorita ( mi madre) hizo que los Reyes no dejasen de pasar por nuestra casa, cuando nos dormíamos mi paje sacaba agujas y lana y tejió un traje para mi Nenuco a juego de un jersey para mi. Yo recuerdo esos Reyes como algo fugaz pero super feliz porque mi muñeco iba vestido igual que yo.
Para mi, esa es la magia de este día, que sea cual sea la situación en la que nos encontremos no dejemos de lado la inocencia de soñar como niños, no es necesario hacer el regalo más caro del mundo, se trata de ilusionar al que lo recibe, de que sea algo que haga sonreír y por unos instantes olvidarnos de lo feo.
Muchos tacháis este día como un día de consumo masivo, quizás no os equivoquéis, pero no concibo mi vida sin día como estos, días que hacen que muchos niños y mayores olviden penas y se transformen en alegrías, no cambies la ilusión y la sorpresa por un sobre con dinero para las rebajas, no perdamos la inocencia de ser niños por un día, de soñar con que será lo que contiene el paquete envuelto y sobretodo no olvidéis que los mejores momentos sólo se graban en la retina de tus ojos nunca, en un vídeo o una foto, porque son tan cortos que no da tiempo a plasmarlos. Aún estás a tiempo de hacer un mínimo esfuerzo y ser paje por un día.
¿Y sabéis que es lo más importante? Que nunca olvidéis la sonrisa con la que envolvéis ese regalo. Pues nunca seremos tan felices como cuando una caja eres el mejor de nuestros juguetes y peder a la ralluela era una gran preocupación.
Pd. Portaros bien, los Reyes Magos os estamos vigilando jejeje
Pdd. El próximo post irá dedicado a las victimas de ETA, lo tenía preparado, pero hoy no merecen cabida esos indeseables asesinos que piden justicia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario