Puff llevo demasiado sin pasar por aquí, sin publicar nada, alguno ya hasta os habréis olvidado de este mundillo 2.0 , pero bueno llega el momento de retomar esto, hoy me he puesto a ver fotos de años atrás y he sentido la necesidad de volver aquí y contaros como va mi guerra particular, como van mis batallas y sobretodo dar un empujoncito a esas que luchan al igual que yo por conseguir ganar esta dura guerra contra la báscula.
Hace unos meses os conté que había retomado una batalla perdida, que estaba siendo difícil pero que no me iba a rendir hasta ganar la guerra, y así sigue siendo, no penséis que he tirado la toalla, sigo en la encrucijada de mi yo goloso contra mi yo saludable.
Desde el 1 de septiembre de 2013 al día de hoy el camino está siendo complicado, la cuesta está demasiado empinada, pero ahí voy cuesta arriba, aferrándome a los escalones con garras, pues cada peldaño subido es uno menos para alcanzar la cima. Han pasado 9 meses y el cambio está siendo bueno, no como yo quisiera, pero nadie dijo que esto fuera rápido y fácil.
Mi vida va cambiando poco a poco, adquiriendo nuevo hábitos y nuevas metas, he pasado del sofá a las zapatillas de running (aunque de momento sólo corro pequeños tramos, pues lo tengo prohibido por mi lesión de rodilla, pero ya llegará el día de correr la maratón por el cáncer de mama, esa es una meta a conseguir), mi vida es activa más horas que anteriormente, he pasado de la comida basura a mis pizzas cuya base es de calabacín y no de harina, he pasado del chocolate y bollería a las barritas de muesli, y así os podéis imaginar algunos de los cambios que poco a poco se van haciendo, pero hay batallas que aún me pueden, no puedo comer despacio, es superior a mis fuerzas, siempre he comido rápido y no consigo mentalizarme, me puede la fiesta, las cañas, las tapas, intento hacerlo dentro de todo lo mejor posible, pero quien me conoce sabe de sobra que una vez que se sale de casa se sale a darlo todo jajajaja (sin excesos, ni cosas raras) he aquí mis dos grandes pecados, rapidez y fiesta.
Mi médico me tiene prohibida la palabra dieta, pues lo que tengo es un plan de alimentación, no tengo dieta estricta, sólo restricción de alimentos hasta llegar al objetivo para introducirlos poco a poco, de hecho tengo permitido beberme hasta dos copas cuando salgo o comerme una porción de tarta en un cumple, pero... es que todo lo prohibido es tan tentador... Os confieso que de vez en cuando se me escapa la mano pero shhhh....
Cambios por supuesto que los hay, no sólo exteriores sino también interiormente, me siento mejor, más ligera, más ágil, más viva, seguridad en mi siempre he tenido, así que esto no ha cambiado, no entiendo eso de con unos kilos menos me siento más segura, ¿acaso los gordis somos inseguros? Yo pienso que la seguridad no va con el peso, sino con la personalidad y si algo me sobra es personalidad :) jejeje
Prometo volver pronto, manteneros al día y poner algún que otro modelito que tenía descartado y ha vuelto a mi armario, aunque ya sabéis que siempre he sido una curvy moderna y no me ha importado que me mirasen raro por querer vestir acorde a mi edad.
Un besote y gracias por perder unos minutos en leer mis tonterías...
Pd. os debo el de mi obsesión por los zapatos, que no se me olvida y..¿sabéis lo mejor? se la he pegado a mi hermana jijiji
Prometo volver pronto, manteneros al día y poner algún que otro modelito que tenía descartado y ha vuelto a mi armario, aunque ya sabéis que siempre he sido una curvy moderna y no me ha importado que me mirasen raro por querer vestir acorde a mi edad.
Un besote y gracias por perder unos minutos en leer mis tonterías...
Pd. os debo el de mi obsesión por los zapatos, que no se me olvida y..¿sabéis lo mejor? se la he pegado a mi hermana jijiji





